lunes, 12 de abril de 2010

Sincronías

En cuanto abrí la puerta del departamento lo vi invadido por una familia que se había instalado a instancias de Ronaro. En un principio intenté ser condescendiente y esperar a que resolvieran su problema de alojamiento, pero la simple idea de convivir con dos niños y una pareja de adultos me resultó insoportable. No les quedó más opción que empacar y salir en búsqueda de algún lugar para rentar. Habían comprado un terreno a plazos y Ronaro les ofreció mi depa mientras construían, quizá porque yo estaba de viaje y creyó que tardaría más tiempo en volver. Que se las arreglaran como pudieran, era más de lo que yo podía soportar. Cuando me quedé a solas, me encantó descubrir que me dejaron muchos jabones de rosas de la Jabonería. Un ligero malestar casi hizo que fuera a buscarlos para que regresaran. No lo hice. Comenzaba a escribir este sueño cuando Ronaro me envió un mensaje para que me comunicara con él.

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