miércoles, 28 de abril de 2010

De Roberto

La anécdota la cuenta Umberto Eco a Vicente Verdú en la entrevista publicada este domingo 25 en la revista El país semanal, y es la primera de una serie que Verdú, o su editor, ha titulado, "El sentido de la vida", ya que este motivo será el centro de la conversación, cada mes, con la figura invitada.
Eco era, en el tiempo del suceso, un académico que intentaba ganar un concurso de oposición, así que reunió sus artículos y armó un libro, y como trabajaba en la editorial de Valentino Bompiani, éste le ofreció publicarlo y tener el texto a tiempo para su batalla por la cátedra de comunicación. Ya fraguado el plan de publicación del libro, le pregunta su amigo Bompiani ¿cómo lo titulo?, a lo que Eco responde con otra pregunta: ¿Forma e indeterminación de las poéticas contemporáneas? Y parece que estoy oyendo algo así como La participación social en la gestión del agua subterránea en Guanajuato. Claro, la respuesta de Bompiani no la puedo dar a mi autor de Guanajuato, "está usted loco".
Cuando Eco terminó de reunir los materiales del libro, otra vez Bompiani le pregunta ¿cómo lo titula? y su respuesta, muy académica, fue Problemáticas de la comunicación de masas. Supongo que les resulta conocida la palabrita "problemática" de esto, aquello y lo otro ¿no? Y otra vez Bompiani: "está usted loco". Entonces Bompiani vio el último artículo, uno muy breve, titulado Apocalípticos e integrados, aquí está, dijo el editor, ¡éste es el título! De inmediato Eco "repitió" una objeción que acabo de escuchar en el Instituto, "no tiene que ver con los otros ensayos, tendría que explicarlo". Y también yo acabo de "repetirle" a alguien la respuesta bompianesca, "pues escribes una nueva introducción y lo explicas".
Así se alumbró un título sonoro, breve y de impacto. ¿Hacemos el intento?

lunes, 19 de abril de 2010

Cloaca

Malhaya la ocurrencia de preguntarle a Vlady si iría a la Argentina. Alucinado por la sospecha de que quisiera hacerle un encargo, me aseguró que tenía la maleta llena y no podía llevar ni traer nada. De nada me valió decirle que no era mi intención, que sólo se diera vuelta por una librería. Dos horas después subió pachequísimo y con la paranoia hasta el tope. Luego de que Esteratu lo corrió de la reunión con Mr. Burns, enloqueció y se volvió monotemático: psiquiatra y no sé cuántos interlocutores telefónicos escucharon la cantaleta de que una señorita le pidió llevar un paquete, por supuesto él se había negado de manera rotunda ante ese hecho casi delictivo, y aclaró que bien sabe de los riesgos de llevar paquetes a desconocidos.
Jornada infernal la de hoy. Todos apaleados, cual timbales por un par de baquetas, una esquizoide y otra diabólica, febrilmente aplastados entre el juego de platillos. Mejor habría sido estar entre los platillos tan angustiados como los rusos ante la invasión francesa continúa

Bien librados


Hemos sorteado duros obstáculos, le dije a Zx ante una cascada completamente blanca, detergentosa, y comencé a subir a fuerza de brazadas. A mitad de la pendiente, su cuerpo emergió del agua y en completa sincronía logramos cumplir tan ardua tarea. En la orilla de la presa madre descansaba, los brazos sostenidos de la barda. Afuera jugaba el Pingüi.

lunes, 12 de abril de 2010

Sincronías

En cuanto abrí la puerta del departamento lo vi invadido por una familia que se había instalado a instancias de Ronaro. En un principio intenté ser condescendiente y esperar a que resolvieran su problema de alojamiento, pero la simple idea de convivir con dos niños y una pareja de adultos me resultó insoportable. No les quedó más opción que empacar y salir en búsqueda de algún lugar para rentar. Habían comprado un terreno a plazos y Ronaro les ofreció mi depa mientras construían, quizá porque yo estaba de viaje y creyó que tardaría más tiempo en volver. Que se las arreglaran como pudieran, era más de lo que yo podía soportar. Cuando me quedé a solas, me encantó descubrir que me dejaron muchos jabones de rosas de la Jabonería. Un ligero malestar casi hizo que fuera a buscarlos para que regresaran. No lo hice. Comenzaba a escribir este sueño cuando Ronaro me envió un mensaje para que me comunicara con él.

Limpieza profunda

Doy el punto de vista y soy también personaje. Neutral en el primer caso, víctima en el otro. Se abre la puerta del refrigerador y de lado izquierdo aparece un pasillo idéntico al del sueño donde el brazo de un esclavo negro intentaba jalarme para conducirme por un pasadizo oscuro al que por puro miedo me rehusé a entrar. Aunque Carlos ha escombrado, el trabajo es muy superficial, hace falta limpiar a fondo y Ana María, su esposa y también psicoanalista le recrimina con la mirada tanto descuido hacia mi caso.

viernes, 9 de abril de 2010

Econometría avanzada

Dyt=a0+ggt-1+SbiDy…+e,

El análisis de causalidad en el sentido de Ginger-Ale ha demostrado que un buen Fajenzylber puede conducir, caeteris peneibus, a la optimización de la prueba Dick-Follar Aumentada (ADF), mediante el incremento y la elevación del insumo-producto, instrumento indispensable para llegar a la matriz en posición inversa de Leontief...

continuará.

Todos los días hay papaya de Celaya


¡Ay, papaya de Celaya!, exclama el Vlady cuando por fin logra terminar las gráficas de Noearon y Demente.
Ahora sí no hay mal soldada clavícula que se interponga entre ella y la puerta, Esteratu irrumpe en el cubículo y al mejor estilo bésame Raphael, se lanza con todo:
¡Eso es lo que vas a desayunar ahora mismo, muchacho!